Ayer hicimos croissants para merender. Ayer fué para los niños el último día de vacaciones (qué rápido pasan...) y hoy, ya empieza a notarse la inminente llegada del otoño (seguramente no sólo por el clima pero a mi, ayer me parecía veranos y hoy, ya no del todo... con certeza se debe más al comienzo de las clases
)
No son los clásicos croissants tan laboriosos que hay que meter varias veces en la nevera y doblarlos... se trata de unos croissants rápido, que, a pesar de eso salen riquísimos!!! es una de las recetas que una vez después de probarlas repito cada cierto tiempo porque a todos nos encantan. Ya cuando comienzan a dorarse puede olorse el rico aroma de pan con mantequilla y al morderlos resultan crujientes pero con una miga jugosa...mmmm
Pueden comerse tanto frío como calientes, aunque nosotros los preferimos calentitos, untados con mantequilla que se va derritiendo. Se pueden servir tanto en desayunos, meriendas o hasta en la cena y además ya los he rellenado de diferentes cosas (dulces y también saladas. Puede ponerse una salchicha dentro, o jamón york (el rellenos que prefiero es de queso) pero ahí va la imaginación (chocolate, crema pastelera, nocilla, mermelada...)
Os animo a probarlos.
Ahí va la receta:
INGREDIENTES:
- 2 yemas de huevo
- 250 gr de harina
- 125 gr de leche templada
- 40 gr de mantequilla en pomada
- 20 gr de azúcar
- 8 gr de levadura fresca
- una pizca de sal
Para pincelar:
- yema de huevo,leche y mantequilla.
MODO DE HACERLO:
Deshacer la levadura en un poco de leche. Amasar todo los ingredientes, empezando por los líquidos y añadiendo los sólidos. Amasar con fuerza durante 10 minutos, colocar la masa en un cuenco, taparla y dejarla leudar más o menos una hora, hasta que doble su volumen.
Deshincharla con un golpe y estirarla, con un grosor de 1/2 cm. Pincelarla con un poco de mantequilla derretida y dejarla reposar 10 minutos antes de cortarla en triángulos y enrollar cada triángulo sobre sí mismo empezando por el lado más largo.
Pincelar la superficie de cada cruasán con una mezcla de yema y leche.
Dejar leudar en un lugar cálido hasta que doblen de volumen.
Tener cuidado de que el tiempo de leudado no se os pase, porque unos minutos de más y la superficie de los cruasanes empezará a agujerearse.
Cocer a 180º hasta que estén doraditos.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados